Mientras las grandes productoras se concentran en las capitales, la verdadera resistencia del metal surge en la provincia. El Veracruz Metal Fest confirma su segunda edición para el 28 de marzo de 2026, regresando al Hotel Diana Cazadora en Playa Chachalacas. Lo que el año pasado nació como una apuesta arriesgada, hoy se erige como el festival de metal extremo más importante de la región costera.

La elección del recinto no es casualidad; la atmósfera que combina el moshpit con el entorno semi-virgen de las dunas de Chachalacas le otorga un carácter místico al evento. Para esta edición, el cartel hace gala de una curaduría que prioriza la contundencia sobre la fama comercial. Bandas como Venemous (con su death metal de alta manufactura), Steel Night (apostando por el heavy más tradicional) y The Unholy, garantizan una jornada de más de 10 horas de música ininterrumpida.
El festival no solo busca ofrecer un concierto, sino reactivar la economía metalera local tras un 2025 de altibajos. Los boletos «Jaiba Madrugadora» ya están volando en Passline, demostrando que el público veracruzano y de los estados aledaños como Puebla y Tlaxcala, tiene sed de eventos con identidad propia y calidad organizativa.






