Lo que parecía ser la unión definitiva entre dos de los linajes más icónicos del metal ha llegado a su fin. Fuentes cercanas a la pareja confirmaron hoy que Kelly Osbourne y Sid Wilson (el emblemático DJ #0 de Slipknot) han decidido terminar su relación y cancelar su compromiso matrimonial tras casi cuatro años de unión.

El peso del luto y la sombra del «Príncipe de las Tinieblas»
La noticia llega en un momento de vulnerabilidad extrema para la familia Osbourne. Según reportes de TMZ y Daily Mail, el factor determinante en la ruptura ha sido el devastador proceso de duelo que Kelly atraviesa tras la muerte de su padre, Ozzy Osbourne, ocurrida en julio de 2025.
La cronología de los hechos añade un tinte trágico a la separación:
- El Compromiso: Sid Wilson le propuso matrimonio a Kelly el 5 de julio de 2025, tras bambalinas en el concierto "Back to the Beginning" en Birmingham, la última vez que Ozzy subió a un escenario con Black Sabbath.
- La Pérdida: Solo 17 días después de aquel emotivo momento, el 22 de julio, Ozzy falleció a los 76 años a causa de un paro cardíaco, dejando un vacío que, según allegados, ha sido "imposible de procesar" para Kelly.

«Las cosas no eran lo que parecían»
A pesar de que la pareja se mostró sólida en la alfombra roja de los Grammys 2026 apenas el mes pasado, fuentes internas aseguran que la relación venía enfrentando desafíos significativos desde finales del año anterior. «Intentaron hacerlo funcionar, especialmente por su hijo Sidney (de 3 años), pero el desgaste emocional fue mayor», declaró una fuente cercana a la familia.
Enfoque en la sobriedad y la maternidad
Mientras Sid Wilson continúa con sus compromisos junto a las huestes de Slipknot, Kelly se ha mantenido alejada de los reflectores, enfocándose totalmente en su sobriedad y en la crianza compartida de su hijo. La empresaria y conductora ha descrito este periodo como «uno de los más difíciles y deshumanizantes» de su vida, acentuado por el escrutinio mediático sobre su reciente pérdida de peso derivada del estrés.
Para la comunidad del metal, esta ruptura marca el cierre de un capítulo que prometía amalgamar la historia clásica de Black Sabbath con la agresividad moderna de Slipknot. Por ahora, el silencio oficial de ambos artistas sugiere que la prioridad es la sanación privada.







