
Como cada año, la temporada de premios a lo mejor del cine y de las series comenzó este pasado domingo con los Critic’s Choice Awards, y uno de los proyectos más premiados fue “Sinners” (“Pecadores”), del director Ryan Coogler, protagonizada por Michael B. Jordan…pero, a ver, ¿realmente es tan buena?
Primero, el argumento, tenemos a Michael B. Jordan x2, es decir, interpretando a dos personajes, que son gemelos, volviendo a su pueblo natal para inaugurar un bar exclusivo para personas afrodescendientes; hasta aquí la vibra de la película se siente como de una historia de mafiosos.
Después, se van encontrando con personas a las cuales ayudan, como su primo Sammy (Miles Caton), a quien le tienen pensado la parte musical. Sorpresivamente, el chico tiene la habilidad de romper el velo que existe entre el mundo de los vivos y muertos.
Y ya tuvimos otro giro en la vibra, un giro paranormal que definitivamente NO te prepara para lo que sigue.

Después de ir teniendo cada protagonista un encuentro romántico, y luego de una exitosa inaguración…pues aparecen tres personajes de piel clara, con intenciones sospechosas queriendo entrar al bar…pues resulta que el lider de estos personajes llamado Remmick (Jack O’Conell), que no es cualquier hombre irlandés, sino que es un señor líder vampiro.
Si, en una hora de largometraje ya tenemos una vibra de mafia, eventos paranormales, romance, música y vampiros.
No me mal interpreten, aún intento descifrar si me ha gustado o no, porque, en sí el desarrollo de la historia no está mal, las actuaciones son muy buenas, cada personaje tiene una función, nadie se queda atrás.

Cada ayudante, músico, etc., tienen su momento para hacer notar el porqué de su presencia; pero les estoy hablando desde el punto de vista desconectado, sin mucho análisis, porque, de ponerme estricta, hay muchas cosas que no debieron suceder en esta película.
En fin, yo te recomiendo que sí la veas, en caso de estar buscando algo que ver en HBO o si eres muy fan de M. B. Jordan.






