El corazón del hard rock más puro, directo y callejero sigue latiendo con fuerza, y esta vez viene con una sonrisa australiana y el pie a fondo en el acelerador. Airbourne ha hecho oficial el lanzamiento de su nuevo sencillo «Kid In A Candy Store», editado a través del sello Spinefarm. Este corte es el nuevo adelanto de su sexto álbum de estudio, un trabajo homónimo que verá la luz el próximo 28 de agosto y que promete ser el lanzamiento definitivo de su carrera.
Con este disco, los hermanos Joel y Ryan O’Keeffe, junto al bajista Justin Street y el guitarrista Brett Tyrrell, no solo buscan mantener vivo el legado del rock clásico, sino plantarle cara a las tendencias tecnológicas actuales: una obra hecha con las manos, el sudor y el amplificador al límite, directo a la yugular de la Inteligencia Artificial.

Un equipo de producción de élite tras el muro de sonido
Para este álbum, Airbourne no escatimó en recursos y reunió a una alineación de ingenieros y productores que define el sonido del rock y el metal contemporáneo. «Kid In A Candy Store» cuenta con la producción de Brian Howes (quien ya comandó el aclamado Black Dog Barking en 2013) y la ingeniería del veterano Mike Fraser (pieza clave en No Guts. No Glory de 2010 y Breakin’ Outta Hell de 2016). La mezcla corrió a cargo de Zakk Cervini (conocido por su trabajo moderno con Bring Me The Horizon, Architects y Evanescence).
El Dato Brutal: El toque final de contundencia y volumen en la masterización fue obra del legendario Ted Jensen en los Sterling Sound. Jensen es una institución viviente de la industria musical; es el ingeniero detrás de la masterización de obras cumbre del rock y el metal como el Hotel California de Eagles, el American Idiot de Green Day y, de manera muy destacada para el mundo del metal, el multipremiado Hardwired… to Self-Destruct de Metallica. Su firma garantiza un estándar sónico aplastante.

La odisea en el «Music Farm Studio» y la bendición de leyendas
El proceso de grabación del álbum homónimo significó un retorno a las raíces, pero bajo condiciones extremas. La banda se atrincheró en el Music Farm Studio, ubicado en el sureste de Australia (una zona conocida por su aislamiento y naturaleza salvaje en la región de Nueva Gales del Sur).
Registrar las 12 canciones que componen el disco se convirtió en una batalla de supervivencia: la banda tuvo que lidiar con tormentas tropicales recurrentes, la amenaza constante de fauna letal australiana en los alrededores del estudio y el reto técnico de operar equipo vintage de bulbos altamente temperamental. Sin embargo, el esfuerzo valió la pena al sumar colaboraciones compositivas de nivel platino: el icónico Bryan Adams y el maestro de la producción de estadios Robert John «Mutt» Lange (el genio detrás de los discos más vendidos de AC/DC y Def Leppard) coescribieron un par de tracks en este álbum.

Gira destructiva: De Wacken al EDDFEST junto a Iron Maiden
El lanzamiento de este esperado material vendrá respaldado por un tour masivo que recorrerá 18 países entre julio y septiembre de 2026. La maquinaria en vivo de Airbourne destrozará los escenarios de los festivales más importantes de Europa, incluyendo citas imperdibles en Alemania como el Wacken Open Air y el Summer Breeze.
Dentro de esta agenda destaca de manera muy especial su participación en el EDDFEST en el Reino Unido, un evento de alto calibre donde la banda compartirá el escenario principal con los monstruos históricos del heavy metal, Iron Maiden.
El camino hacia el 28 de agosto ya está trazado. Tras los cañonazos previos de «Gutsy», «Christmas Bonus» y la oscura «Alive After Death (Last Plane Out)», «Kid In A Candy Store» se consagra como un himno de iniciación clásica, cortado con la misma tela de los chalecos de parches y en la más pura tradición de piezas inmortales como «Whole Lotta Rosie» de sus compatriotas AC/DC.
El álbum ya se encuentra disponible para su reserva digital y física.






