Si pensabas que el hardcore mexicano estaba dormido, es porque no has estado poniendo atención. Filtro, la institución del ruido y la resistencia que lleva escupiendo verdades desde 1996, está viviendo su segundo aire más violento (en el buen sentido). Tras dejar un rastro de cuellos rotos en la primera edición del Nu Metal Revolution Fest en el Velódromo Olímpico, la banda se prepara para una de las paradas más importantes de su carrera: El Vive Latino 2026.

DEL UNDERGROUND AL ESTADIO GNP
Filtro no es una banda de «momentos», es una banda de constancia. Con casi tres décadas en la espalda, han sabido mutar su sonido sin perder esa esencia de rapcore y hardcore que te golpea directamente en la sien. Su EP más reciente, FELÓN, es una prueba de ello. Tracks como «Los de Abajo» y su último sencillo «Siempre al frente» se han convertido en himnos de resiliencia para una escena que exige honestidad sobre poses.

EL GUITARRISTA TOMÓ EL MICRO (Y NO PARA TOCAR)
Ayer, durante la conferencia de prensa oficial del Vive Latino 2026, la tensión y la emoción se sentían en el aire. Entre leyendas y propuestas emergentes, la intervención de Billy (guitarrista de Filtro) en la sección de Q&A dejó claro que la banda no va al festival solo a «rellenar el cartel».
Con una postura firme, Billy enfatizó la importancia de que espacios tan masivos volteen a ver al hardcore nacional hecho con huevos y cerebro. Su participación fue un recordatorio de que Filtro llega al festival como representante de todo un movimiento que ha picado piedra en los hoyos funkies y recintos independientes por años.
- Supervivientes del 96: Mientras muchos de nosotros apenas aprendíamos a caminar, Filtro ya estaba armando el slam en la CDMX.
- La Conexión Nu Metal: Fueron de las pocas bandas nacionales que compartieron escenario con gigantes como Mudvayne y P.O.D. en el Nu Metal Revolution, demostrando que su sonido encaja perfecto con la nostalgia agresiva de los dosmiles.
¿Qué esperar en el Vive Latino? Filtro no sabe tocar a medio gas. Esperen un setlist cargado de la furia de FELÓN, pero también esos clásicos que nos recuerdan por qué el hardcore mexicano tiene nombre y apellido.
Nos vemos en el mosh…






